odo comenzó con un día soleado, sin tormentas, ruidos, ambulancias... unos hermanos que acabaron de salir del colegio. Como siempre su mamá esperándolos en casa con la merienda preparada encima de la mesa del comedor.
El hermano, que era el mayor, se llamaba Sergio, que le encantaba coleccionar especies de coches del futuro o presente. La hermana, que era la pequeña, tenía su cuarto todo lleno de dibujos y figuras, hechas por ella. Al cabo de unas horas, después de hacer los deberes, ellos se fueron a la biblioteca para leer. Pues, cuando estaban en la biblioteca, se escuchó catapún! La señora de la biblioteca se lo quedó mirando como si dijera " tiras otro libro y te echo de mi biblioteca"
-Uy! lo siento mucho de verdad señora no lo hice a posta.- dijo Paula nerviosa de que la echaran.
Paula se intereso por el libro que se le había caído a su lado derecho, y lo cogió como si nada. Paula, comenzó a leer un trozo de libro , pero no sabía que ese libro era mágico, y que todo lo que leía pasaba en realidad. Sergio si sabía que pasaba si leías ese libro pero como él estaba en la otra punta, no estaba al lado de su hermana...
-¡Paula venga que mamá se extrañara por que hemos llegado tarde!- Cuando los hermanos llegaron a casa, ella se fue a la habitación de su hermano, porque le gusta el edredón de el, y como Paula es un poco caprichosa pues se tumbó y tan pancha. Continuó leyendo hasta donde lo dejó la última vez y en cuanto Sergio vió el libro se puso a cien, se asustó y rápidamente y dijo:
-¿¿Pero que haces Paula leyendo ese libro??? ¿¿Que no has leído el título de abajo o que!!! - Dijo él.
-Tranquilo tete que aún no me leído el final, aún me queda mucho.
Sergio le explicó a su hermana lo que le pasaba a ese libro y era una cosa tremenda: resulta que si lees ese libro pasa de verdad, y además va del fin del mundo.
Ella se puso a llorar como una loca porque se pensaba que iba a morir solo por culpa de un libro. Al día siguiente cuando se levantaron los dos se pusieron a tiritar del miedo a morir. El día empezó con tormentas tremendas y con tornados, ojos de huracán, terremotos...
-bravo, bravo -riendo y llorando a la vez dijo Sergio.
-me lo podrías haber consultado antes nooooo, ya te vale. - Dijo gruñendo Paula.
Cuando Paula se asomo a la ventana vio a personas volando como si fueran pájaros, y se emocionó. Ellos notaron que la casa se empezaba a destrozar por partes. Pero la suerte es que todos de momento estemos a salvo.
Al cabo de unas horas paró de llover y salió un sol distinto a el de siempre, porque era de color marrón. Los Hermanos vieron que el sol cada vez estaba mas cerca de ellos. Paula tubo una idea y exclamó:
-claro, tu telescopio!
-anda es verdad como no se me había ocurrido antes?
Cogieron el telescopio y claro se pelearon por mirar.
-Bueno te lo dejo pero porque no nos dará tiempo a ver lo que es... - dijo el.
-Alaaaa, pero si eso no es el sol... es un meteorito, que se dirige a nosotroooooos! - gritoó Paula asustada.
Pero cuando Sergio se acordó, precisamente en aquel momento dijo:
-claro es justamente lo que paso en el libro que tu cogiste. -Avisa a mamá y a papá, y diles que viene un meteorito, rápido!
- ¡No me da la gana de ir a avisarlos! porque no vas tu, ya que tu lo has dicho!
- pero que no puedo en un momento como este, Paula dime, porque no vas ¿eh?
- porque no están jajajaja!
El meteorito cada vez estaba mas cerca de ellos y se asustaban cada vez mas. Los dos se pusieron debajo de la mesa para que sobrevivieran. Se empezaban a contar chistes, pero asi se asustaban mas, así que pararon. Tuvieron otra idea y era ponerse a dormir dormir para que no se pusieran tan nerviosos, pero Paula no podía porque le venían todo el rato cosas de la cabeza: riiiiin, cloc cloc, nino nino...
Paula despertó a Sergio y dijo:
-oyee no me puedo dormir... y además me aburro.
Así que como Sergio se despertó, y Paula le dio una idea cogió el libro que su hermana cogió en la biblioteca y leyó desde el principio en voz alta asta el final.
En el final claro, no todos los finales son malos, así que este final del cuento de la biblioteca en que cogió Paula solo se detenía si decías lo bueno y no lo malo.
Cuando Sergio leyó el final, que claro era lo bueno, se estaba alejando un poco el meteorito, se alejaba, se alejaba. Hasta que se alejó del todo y dejó de leer porque se acabó el libro. Todo el cielo del mundo se despejo, y el sol estaba tan brillante como los otros días.
Al final todo acabo bien.
¿pero donde están papá y mamá?