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Yo no me llamo Plácido

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Autor/a: Sílvia Roca
B

ajo un sol grande y amarillo
en lo alto de una montaña,
lucía un bello castillo
con su puente y su muralla.

En su interior nadie entraba
porque nadie se atrevía,
toda la gente contaba
que un dragón allí vivía.

De un lejano país llegó,
un valiente descubridor
que a comprobar la leyenda,
venía con cierto temor.

Por una escalera trepó
hasta lo alto del torreón,
y allí dentro lo encontró.
¡Qué grande era el dragón!

Del susto salió corriendo,
dejando cosas pendientes,
la bestia le perseguía,
con llamas entre los dientes.

El dragón encontró un libro,
que hojeó muy lentamente,
ponía que significa,
cualquier palabra corriente.

En la "p" encontró su nombre,
Plácido, su significado:
Manso, apacible, tranquilo...
¡Ahora si, estaba enfadado!

¡Qué nombre tan horroroso,
para un dragón tan fiero!
"Parezco bueno y hermoso,
en vez de ser malo y dar miedo".

Por el castillo iba y venía,
pensando en una solución,
mientras una bella mariposa
volaba junto al torreón.

"Bárbara soy yo,
una alegre mariposa,
mis alitas son de colores
tienen verde, lila y rosa".

"Me gusta volar bajito
planeando entre las flores,
así me mezclo con ellas,
y comparo los colores".

"Qué castillo más bonito
tiene una torre en el centro,
voy a entrar por la ventana,
y veré quién vive dentro".

La mariposa encontró,
un libro sobre la mesa,
"voy a abrirlo por la "B",
que hay algo que me interesa".

"Bárbara me han llamado
desde que era pequeñita,
pero no sé si es correcto
para una mariposita".

En la "B" estuvo buscando
hasta encontrar la verdad:
Fiera, cruel, mala, grosera ...
¡Menuda barbaridad!

"Alguien se ha equivocado,
este hombre no me gusta,
el que aún no me conoce
oye mi nombre y se asusta".

De pronto tras las cortinas,
salió Plácido el dragón,
que estaba escuchando oculto
a Bárbara con atención.

"No te asustes mariposa
yo sé que vamos a hacer,
nos cambiaremos los nombres
y nadie lo va a saber".

"A partir de hoy serás
Plácida la mariposa,
que vuela de flor en flor
dulce, tranquila y hermosa".

"Yo seré un fiero dragón,
bárbaro será mi nombre,
atacaré sin perdón,
a todo animal y hombre".

Y así quedaron contentos
la mariposa y el dragón,
ahora si que cad anombre
era de su condición.

Y esta divertida história
nos ha ayudado a entender,
¡Qué bien nos puede ir un libro,
y que chulo que es leer!

Los dos juntos descubrieron
que su nombre estaba mal,
los arreglaron como amigos,
y ahora sí llegó el final.
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